Bluemoon.
More you might like
Nada dolió tanto
Tanto como cuando con los ojos llenos de lágrimas te pedí que no te fueras
Tanto como cuando entre sollozos rogué que me amaras como yo te amo a ti
Nada dolió tanto como cuando te imploré que me eligieras y aún así tuve que verte sostener otras manos, besar otros labios, anhelar otra alma.
–Ojitos tristes.